Flexibilización laboral en la Universidad para la Cooperación Internacional como instrumento para e incentivar la creatividad, la producción intelectual y la calidad de vida de los colaboradores además de mejorar la productividad en el trabajo.
La flexibilización laboral es una de estas tendencias que lleva ya varios años dentro del mundo del trabajo y se enmarca en las nuevas orientaciones hacia un trabajo más productivo, con un rostro más humano y más preocupado en el desarrollo de las personas y las instituciones, es decir se trata de buscar mecanismos que permitan que el trabajo sea un instrumento activo o herramienta adicional en el proceso de desarrollo personal y construcción de una mejor calidad de vida para los trabajadores y sus familias.
Hay muchas experiencias de este tipo, desde organizaciones que pueden trabajar por objetivos, gente que trabaja por metas de producción, por tarea o simplemente el cambio en horarios de ingreso y salida de las jornadas laborales, esto cuando por el tipo de trabajo se requiere que el colaborador se encuentre presente en su lugar de trabajo.
Sin embargo hoy en día una parte muy importante de los trabajadores no necesitan desplazarse a su lugar de trabajo para cumplir con las responsabilidades que este conlleva, de hecho en cada vez más casos se invierte mucho tiempo y dinero de los trabajadores y empresas (hasta del país en general) en actividades que no contribuyen en nada a la productividad como desplazarse, vestirse de determinada manera, atender comidas de trabajo, hacer presencia en determinados horarios, asistir a reuniones, etc.
Mucho peor que esto, estas actividades no solo cuestan y no contribuyen a la productividad de las empresas, sino que además producen serios efectos adversos en los trabajadores como frustración, stress y gasto innecesario de dinero, en resumen desmejoran su calidad de vida.
En otra orientación pero de igual relevancia en nuestra discusión, es que las empresas requieren de trabajadores motivados, creativos, innovadores que estén dispuestos a contribuir a su propio desarrollo profesional y el de sus instituciones, este objetivo no se puede lograr en las empresas a menos que se fijen objetivos al respecto y por lo general las empresas no lo hacen.
Para promover un espíritu constructivo y creativo las empresas requieren diseñar estrategias que les permitan a los trabajadores innovar, crear, cultivar, o hacer cualquier cosa que les haga felices. En este reto, las empresas deben definir e implementar estrategias en todos los niveles posibles de su estructura operativa y de dirección. Se trata de buscar mecanismos sencillos que permitan a la gente dentro de su jornada de trabajo dedicar un tiempo al crecimiento personal y profesional, la idea es que los trabajadores puedan plantear y desarrollar sus propias iniciativas al respecto y una vez definido su proyecto de desarrollo personal que el mismo se convierta en una parte de su responsabilidad laboral.
Pueden ser desde proyectos muy muy personales como bajar de peso o hacer una actividad deportiva por salud, , hasta tomar un curso de algún interés personal o familiar como cocina o corte y confección o bien algo relacionado con el trabajo y como mejorar algún aspecto del mismo. La idea es que cada trabajador independientemente o en familia selecciona el tema, escribe en algún formato sencillo ( formulario con objetivo y tiempo) su proyecto y luego lo negocia con su superior inmediato para iniciar lo antes posible su mejoramiento personal.
Juntando estos dos sencillos aspectos de la nueva cultura laboral podemos lograr un ejercicio interesante le he denominado ¨Flexibilidad y Desarrollo en el Trabajo¨ entonces hemos definido en la PMO (oficina administradora de proyectos) de UCI que vamos a realizar una prueba por un mes respecto a la convinación de estos temas. Varios departamentos, la vicerrectoría académica, ELAP, el área de operaciones y la secretaría general vamos a plantear proyectos piloto de un mes de duración de flexibilización laboral y desarrollo con nuestros colaboradores y después de evaluar los resultados vamos a ampliar el plazo y ayudar a que se incorporen otros colaboradores de los demás departamentos de la institución.
El sistema es sencillo, cada funcionario prepara su proyecto en un esquema sencillo, objetivo desde la perspectiva de flexibilización y de desarrollo, un programa de actividad o plan de implementación y hemos agregado un estimado de ahorro del trabajador con el propósito de tratar de definir cuanto ganará (o ahorrará) con implementar este plan piloto, todo esto en una plana. Posteriormente lo discute y ajusta con su supervisor y una vez autorizado lo pasan a la Secretaría General para autorización final. Simple y efectivo -- eso espero --
Mi objetivo al respecto es que al menos 20 funcionarios participen en el plan piloto y que luego de evaluar los resultados del primer mes, al final del año 2008 todos los funcionarios activos de la universidad han desarrollado un programa de flexibilización y desarrollo para implementarse en el primer trimestre del año 2009.
En otras entregas les cuento los avances...